Ramble on - Led Zeppelin

30/9/11

Capítulo 25

Soy una mierda. Al menos me sentí como una cuando Layla me lo entendió y se fue sin decir nada.
Roger me miraba a los ojos con la mirada vacía. Me cojió fuertemente del brazo y me llevó a fuera.



-¿Eres estúpida o qué? ¿Qué coño te pasa?


Estaba sentada en el bordillo y no dije nada. Sin más. No tenía nada dentro. Tantas amistades.
Y sin embargo me sentía sola.

Layla. No había echado a alguien cualquiera. No me había enfadado con alguna fulana que se acercó a hablar con Rog. No,se lo hice a Layla. A la única persona que prometí no dañarla nunca.
Cerré los ojos y me apoyé en las rodillas. Y lloré.

-Eh eh eh no Marge no..... -Musitó Roger mientras se sentaba a mi lado.
-Todo es una mierda,Rog...
-No cariño no es una....
-Lo es. - Interrumpí - Soñé con todo esto AÑOS,Roger. Años llorando en mi habitación por tener 18 y hacer lo que quiera. Deseando pillarme una cogorza o ir de cocaína hasta el cuello. Gilipolleces,porque son gilipolleces,pero deseaba hacerlo. Abandoné mis estudios de Universidad y me meti a la Escuela de Arte suponiendo y cercionándome a mí misma de que en realidad ese era el camino correcto. O aunque no lo fuera ese era MI camino. Pero no,porque ahora estoy aquí. Confusa y sola y con muchos trenes que he dejado pasar y no volverán. Siempre pensé que sería una estrella,pero no. Acudo a los conciertos. Me intento colar en backstages y estudios solo para imaginar por un momento que la triunfadora soy yo y no vosotros. Creí que la suerte me sonreiría pero no. Solo soy una groupie más. Bandera o como coño lo quieras llamar.....Y tú eres lo más cerca que tengo de ese mundo. Y cuando os ví en el Texas y Lay me dijo que teníais una banda "famosilla" me junté solo por eso. Porque yo misma no valgo una mierda. Pero ahora no es eso. Algo cambió en mí y ahora no me importa la música.

Roger miraba con cara de no saber que decir. Proseguí,diciendo cosas que nunca creí que diría.

-Ahora solo me importas tú. Y Layla. Y el solo pensar que la he podido hacer daño me quema por dentro.....

Ahora el chico si hizo algo. Me besó. Un beso. Largo,y sin palabras ni gestos.
 Sonrió.

-No llores más,anda....Marge,por favor,piensa que...


La puerta principal se abrió. Era Nick. Miró con una cara rara y parecia que iba a dejarnos solos de nuevo cuando me levanté y sonreí. Ahora me sentía mucho mejor.

-Margarett tranquila no era nada importante..... - Mason me cojió de las manos seriamente.
-Estoy bien.....¿Qué? - Cambié de tema. No me gusta que me vean llorar.

-¿Quieres conocer a Lennon,no?
-¡¡¡¡¡POR SUPUESTO!!!! - Intenté alegrarme y lo conseguí un poco.


Me cogió del brazo y me arrastró por la sala. Se paró delante de un hombre con lentes y con una chica asiática al lado.
-Esa debe de ser Yoko.... -Musitó Nick.

-.....Emmm...¿Hola? - Dijo John.

No sabíamos que decir. Sí,así de simple,nos quedamos de pie frente a él. Al final Nick habló.

-Sr. Lennon,es usted un genio. Sus canciones han marcado una generación.....no sé si me recuerda pero soy...
-¿Eres el chico que grababa en Abbey Road el otro día? ¿Uno que le gustaban los coches?

Los ojos se le iluminaron al bigotudo.

-S-s-s-s-sí claro. Soy Nick. Nick Mason

Se dieron la mano. Lennon me miró.

-Y esta será tu novia,no? - Tenía todo el rimel corrido y me miró con una cara extraña. Yoko sonrió,a lo mejor pensó que yo tambien era una artista conceptual o algo.

-No....desgraciadamente está cogida - Me guiñó un ojo. Nick sabía como animar a la gente.

-Ah vaya.... - Musitó John. - ¿Queréis salir afuera un rato a fumar?  - Dijo rompiendo el hielo.


Y salimos y hablamos y hablamos y hablamos de todo. Serían las 5 de la madrugada cuando la gente empezó a marcharse.
No ví a Layla por ninguna parte. Roger salió y me pidió por favor acompañarme a casa. Pero le dije que no,que necesitaba tiempo para pensar en todo....no sé. Lo entendió y se fue.
David me miró pero no dijo nada,y todos y cada uno de los asistentes hicieron lo mismo.

Estaba ya a punto de irme cuando alguién salió hablando por la puerta.
Era Keith Richards. No le saludé,solo escuché lo que decía.

-Tío,estaba ya harto de Inglaterra. Estaba harto de mí mismo y de la vida que yo mismo había querido elegir. Me fui a buscar América. Solo un rato,un par de meses,nada permanente. Lo suficiente para liberarme. Acabé siendo un hippie matado de estos de Central Park y cuando un mes después volví estaba como nuevo tío.....

Se fue y las palabras quedaron flotando en el aire.
Se me encendió la bombilla.
¿Por qué no probar suerte en USA? Solo un mes,solo un poco,para ver si es mejor para mí.

Sin pensarlo dos veces me fui camino a casa.
Cuando llegué,me acosté,soñando con Nevada,Minnesotta,Nueva York....

Mañana tenía concierto de Dylan,y tal vez podría preguntarle si está bien para vivir...no,Margarett,céntrate que vas muy rápido....
Y entre esa conversación conmigo misma me dormí.


Nada más despertarme me puse a mirar en el periódico vuelos hacia allí. Necesitaba hacerlo. Sé que me dolería dejar a todos aquí,pero necesitaba un cambio y ese cambio era el cambio que necesitaba.

Estaba escuchando música en mi mundo cuando Layla entró. Pensé que lo mejor sería no decir nada de ayer. Tenía publicidad del aeropuerto en la mesa cuando me vió y musitó.

-Para qué es ese pap....
-Me voy.

Abrió mucho los ojos.

-Me estoy perdiendo mucho aquí. Tranquila,será un mes o menos. Cuando vuelva te llamaré....

Se quedó quieta. No sabía que decir. Seguí hablando.

-Sé que me tomarás por loca pero ayer algo me hizo cambiar. No soy yo. No disfruto con nada.Y pienso que si me voy....

Se acercaba lentamente.

-Espero volver aquí contigo en cuanto venga,no tardaré mucho,solo quiero probar suerte...

Se sentó a mí lado,y me dijo al oído.

-¿PERDONA? Querrás decir "Solo QUEREMOS probar suerte" - Sonrió.


-Eso quiere decir qué...¿Te vienes?

-POR SUPUESTO MARGE!

Esbocé una ligera sonrisa. Empezamos a vestirnos para el concierto. Estaría toodo el mundo allí otra vez. A todos y cada uno les tendría que explicar mi plan de liberación. Tampoco sería mucho,en muy poco tiempo les vería otra vez,es más,a lo mejor con las cosas de las giras pasan por allí y les vemos,no sé. Les iba a echar de menos.
Pero merecería la pena. O eso creía.

22/9/11

Capítulo 24.

"Tengo hambre". Fue lo último que pensé antes de ver a uno de mis ídolos. Una tía increíble. La jodida JANIS JOPLIN. Y encima me coló en lo de Abbey Road. Le conté todo el rollo de las banderas, puntuamos el culo de las estrellas de rock del 1 al 10 y Marge se rió de nuestras tonterías. Estuvo bien pero duró poco pues en un momento Janis se despidió y se perdió en la multitud de la gente.


Y la cosa no podía quedarse así. Janis me encantaba, así que la seguí. ¡Y joder! ¡Allí estaba todo el mundo! Me pareció ver a Jim Morrison. O a alguien parecido a Jim. Era raro pero vi a Syd Barrett. Lo juro. Y cuando miré a Syd con sus graciosos andares entre tanta gente, me fijé en alguien que lo miraba como extrañado, pero a la vez preocupado. Así que me acerqué a hablar con él.


-Vaya, vaya... No había escuchado a Margarett gritar tanto desde que una especie de rebaño, manada, o como mierda se diga de cucarachas invadió nuestra cocina -dije yo, guiñándole un ojo.


-Oh, joder, Layla... -se rió- ¿Has visto a Syd?


-Sí... le gustan los Beatles, ¿No?


-Sí, le encantan, sobre todo Lennon. Supongo que por eso está aquí.


-Entiendo. Oye, Roger, ¿Ves a esa de allí?


-¿No es Janis Joplin...?


-¡Seh! ¡Nos ha colado a Margarett y a mi! ¿Flipante, no?


-Si... Me recuerda a ti.


-¿CÓMO? Oh, venga ya, si Janis es genial, pero es un poco... un poco fea. ¿Me estás llamando fea? -dije yo fingiendo sorpresa, luego le giré la cara- ¡No me hables!


-No, tonta, -me cogió del hombro y me giré hacia él- eres preciosa.
Me reí, la típica sonrisilla tonta. Pero seguido cambié la cara.


-¡Sí, claro!¡Ya me gustaría a mi ser tan bella como es usted, señor Waters!


Y nos reímos juntos. De pronto, mirando entre la gente, pude ver a una Margarett apartándose a la gente, viniendo hacia mí rápido y con una expresión no de felicidad precisamente. "Hola, Layla" dijo de una forma seca acompañada de una sonrisa forzada. No dije nada y me fui. La gente estaba alterada, como si algo fuera a pasar. Estaba pensativa por lo de Margarett y seguí andando, seguí andando y *plof* me choqué con alguien. Iba a soltar el típico "Lo siento" inglés, pero no fui capaz de decir nada. Me quedé con la boca abierta mirando aquellos ojos medio marrones medio verdes levemente inclinados hacia abajo y adornados por unas largas pestañas y unas cejas perfectas. 


-¿Eres...?


-Shhhh -dijo tapándome la boca- ...intento que se entere el menor número de personas.


Yo lo reconocí, pero tan poco era tan fácil. Llevaba bigote y barba falsos, y llevaba una ropa un tanto extraña. Pero era Paul, joder, el jodido bajista zurdo de los Beatles. 


Estuve hablando con él, aun no me creía con quién estaba hablando, pero realmente estaba hablando con él. Me contó cosas sobre el grupo, y que John había ido tal cual, sin disfraz ninguno, y por eso la gente estaba tan emocionada. Estuvo genial pero se tenía que ir. Cogí mi abrigo, pensé que también podría irme yo. Pensé en buscar a Margarett pero creí que no querría hablar conmigo. Estaba yo pensando, en la puerta, si irme sola o no cuando alguien se paró delante mia.


-Oh dios... debo estar soñando. Primero Janis, luego Paul... ¿Ahora tú? -dije sonriente.


-Es posible que estés soñando. ¿Acaso estás segura de que estás viva? La muerte encierra muchos misterios.


-Me gustan mucho tus canciones, Jim. Escribes increíblemente bien.


-No me considero cantante ¿Sabes? Soy más como un poeta.


-Eres un poeta del Rock and Roll. -aun seguía sonriendo- ¿Dónde está Pam?


-Ni idea. Ven conmigo.


Y sin duda fui con él. Al final terminamos los dos bebiendo en un bar con mala pinta. Luego me desperté en un banco de delante del bar. Ni rastro de Jim. ¡Qué guay, joder! Vale, no me encontraba muy bien en aquel momento en el que me desperté. ¡Pero conocí a Jim Morrison! Me levanté de aquel banco. Me dolía todo el cuerpo, pero aun así fui caminando a mi casa, que estaba más cerca de lo que pensaba. Abrí la puerta, entré, solté un "¿Hola?" y no hubo respuesta. 
Pensé que Marge no estaría. Pero estaba, en la habitación, escuchando un disco de Jefferson Airplane. El Surrealistic Pillow. Me miró, pensé que iba a matarme o algo por tontear con Roger (Joder, no lo puedo evitar...) pero no.


-¿Sabes lo que nos estamos perdiendo, Layla?


-¿A qué te refieres?


-Quiero ir a América. Quiero ser hippie. 


-Cariño, podemos ser hippies aquí.


-No... quiero ver mundo. Salgamos de Londres.


Era una muy buena idea. Una increíble y genial idea.

21/9/11

Capítulo 23.

-¿Estás ahí...? ¿Marge...?

Me paré en seco y miré a Roger. Y éste hizo lo mismo. Cojí su camisa y salí de la habitación.

- Ah hola Layla.....¿Ya has venido...? - No sabía que decir.
-Sí,sí,ya te contaré.... - Me miró - Eh,podéis seguir a lo vuestro. Dormiré en el sofá....estás con....?

-Sí,con Jimmy....

Me volvió a mirar. Abrió los ojos como platos.

-Eh...quiero decir....Roger.

¿Qué coño me pasaba? Debía de dejar de pensar en él,por mi bien. Y por el de Roger. Y sabiendo cómo es Roger,por el de Jimmy tambien.

Layla seguía mirándome de arriba a abajo. No debía de haber dicho eso.

-Si si sí...Roger...¿eh? - Sonrió maliciosamente - Practicar la poligamia es ilegal aquí. Vete a....no sé,África.
-Inútil,ha sido un lapsus.... - Le hice una mueca.

- ¿.....Margarett...? ¿Ocurre algo...? - Roger gritó desde la habitación.
-No,tranquilo Rog,ahora voy.... - Miré a Layla por última vez y me metí en la habitación de nuevo.


Lo demás no importa demasiado. Llegó la mañana y tras despedir al otro me quedé hablando con Layla. Y me contó todo y yo aluciné. Hoy no teníamos practicamente nada que hacer. Mañana sí,que teníamos concierto del grande de Bob,pero hoy no....
Lay de repente dió un brinco.

-¡Eh!.
-¿Qué...?
-Se me había olvidado.....

Se quedó pensando. Y yo pensé que se había rallado cual LP viejo,puesto que no dijo nada más. Levanté la ceja.

-...¿El qué? - Dije finalmente.
-Hoy se cumplen nosecuántos años de la apertura de los Estudios de Abbey Road. Podríamos ir....estarían tus Pink,mis Led,a lo mejor muuucha más gente del mundo de la música....y....ELLOS.

Levanté la vista. No hacía falta nombrarlos.

-¿ELLOS? - Sonreí - ¿Te refieres a....?

Sin decir nada más Layla se levantó y se subió a la mesa. Empezó a cantar como si fuera un musical...

-"Is there anything that you want...is there anything I can do...."

- "Just call on me and iI ll send it along. With love..."

-"From me..."

-" To you!!!" ´

Me reí de solo imaginarlo. Me acuerdo cuando era una adolescente más y los escuché hace 5 años,cuando empezaron. Me gustaron desde el primer momento. Bueno,NOS gustaron desde el primer momento. Hemos vivido nuestra pequeña e inexperta juventud....el primer amor, el primer beso, la primera borrachera, la primera vez, el primer pitillo, las graduaciones, cenas, ideas, venidas....todo con ellos y su música.
John. Paul. George. Ringo. Y hoy les podríamos conocer,o al menos darles las gracias por tantas canciones y recuerdos.


No nos lo pensamos. Ya conseguiríamos entrar de alguna forma. Nos vestimos y arreglamos. Era como....si conocieras a tus ídolos. Todos. Plant,Page,Bohnam,Jones. Wright,Barrett,Gilmour,Waters y Mason. Daltrey,Moon,Townshend,Entwistle. TODOS y cada uno de las personas que habíamos conocido en este corto plazo de tiempo habían empezado gracias a ellos.
The Fab Four. Si pudiera darle la mano a los cuatro....en fín.


Llegamos ahí,como un pulpo en un garaje. Nos quedamos mirando alguna mirada de compasión que nos pasara. Pero nada,parecía que había una explícita lista y quién no estaba no pasaba de la puerta de entrada a los Estudios. Vimos a centenares de cantantes ingleses y americanos. Vimos a Bob tambien,hasta a Hendrix. En fín,medio mundo,pero parecía que hoy no tendríamos suerte. Ya casi nos íbamos a dar por vencidas cuándo alguién empezó a hablarnos.

-Eh,¿Qué hacéis ahí con la que está callendo? ¡Os váis a calar,chicas! ¿Con quién venís? - Un gran Mercedes negro aparcó delante de la casa. Sea quien fuese llegaba con retraso.

Layla y yo levantamos la cabeza como dos perros abandonados. La persona en cuestión salió del coche.
La ropa estrafalariamente perfecta,unas gafas redondas,el pelo hasta casi la cintura. No,no os dejéis engañar,no era Lennon. Llevaba una botella de Vodka en la mano.

- Eh,no,de verdad, ¿Tenéis pase,tías? Yo os puedo colar. ¿Un trago?

Layla se levantó de repente. Parecían un espejo,eran iguales. Ah,claro,se me había olvidado decir que era una mujer,¿no?

- ¡Ja-Ja-Janis! ¡Me...me encantas! - Dijo mientra se echaba a los pies de la susodicha y bebía de la botella.

Sonreí y saludé tímidamente. Janis siguió hablando.

-¡Al fin un buen par de mujeres aquí! Creería que sería la única en este campo de nabos...Jajajajaja (Se reía de una forma muy extraña) Oye,¿Sabéis si ha venido....?

Entonces hizo un gesto de tocar la guitarra con los dientes. Asentimos.

-No me apetece verle la cara a ese cabrón,la verdad.... Pero bueno,cosas de la vida...¿Queréis pasar?
-POR SUPUESTO.


Llamó a la puerta. Un atraviado guardia de seguridad gigantesco nos miró de arriba a abajo.

-Eh tú,quita,queremos pasar -Joplin sonrió de buenas.

-Ellas no están en la lista,lo siento pero no pueden entrar.

-Eh. - Janis le empujó - ¿Qué más da,tío? Están en MI lista.

El hombre se quedó callado mientras pasamos. Ahora sí que estábamos en lo más chic del momento.

- Oye,una preguntilla sin acritud...¿Vosotras sois...groupies?
-Para nada Jan,deja que te explique.....

Lay le explicó lo de las Banderas. Joplin aplaudió al terminar. Parecía que estaba de acuerdo.

- MOLA,tías. Pero oye,lo digo porque como nadie os conoce de música...todos creerán que lo sois y venís a lo que venís,así que tendréis que decir lo de las Banderas muuuchas veces....yo también tuve que decir algo parecido....Suerte!


Desapareció entre la gente de la fiesta. Nos quedamos ahí. Vimos a Robert,que se quedó con cara de "Quién os ha pasado hoy". Jimmy no pudo venir. Bonzo daba tumbos por ahí,al igual que Jones.

Alguien me tapó los ojos.

-Quiéééén sooooy.......
-Nick,¿Crees que no te reconozco?
-Sé que soy atractivo y te atraigo,pero no hace falta que te quedes con mi voz....

Rió. Reí. Nos llevábamos muy bien.

-¿Vienes a verles,no?
-¿Eh? ¿A quién?
-Joder,a los Beatles. Todos estamos aquí por si aparecen...aún no ha venido casi nadie....pero vamos,que cuándo vengan te aviso y les conocemos los dos. A Roger y David no le hace mucha gracia...son más de Rolling...


E igual,se hundió entre las cabezas. Vaya,parecía que no éramos las únicas beatlemaniacas de aquí,había más gente de los que pensamos. Me dí cuenta de que Janis tenía razón,la gente nos miraba como si fueramos groupies.
Bueno,me miraban,porque cuando me dí cuenta Layla no estaba. Ya aparecería.

- Eh,guapetona. ¿Tienes fuego? Me llamo Jimmy.
-Emmm....creo que te equivocas,no vengo aquí a...
-Ahhhhhhh no tranquila,no pasa nada,¿Tienes fuego o no?

Tras pensármelo dos veces,le encendí el cigarro. Hendrix era un tío listo. Y majo. Hablamos un rato,nada importante. Al menos esta fiesta nos haría conocer más gente.

-EH,TÍOS,ESTÁN APUNTO DE VENIR. - Gritó alguién de repente.

La gente empezó a ponerse nerviosa,o a murmurar más alto,una de dos. Mientras que venían intenté buscar a Layla. Cuando la ví,tonteando (SÍ,o eso parecía) con Roger,me ardió la sangre. Empecé a ir hacia ella,con la mirada envuelta en furia. Eso lo supe porque cuando se dió cuenta que iba hacía ella como bicho endemoniado,los dos pusieron una cara de lo más horrorosa.

17/9/11

Capítulo 22.

Yo estaba en una esquina, (vaya, en una esquina, me pega y todo...) con Bowie. El cual se había hecho un cambio de look de un día para otro. En lugar de su pelo a lo Beatle, llevaba el pelo rizado a lo Dylan. Iba con una especie de cazadora de cuero, beige con un tono brillante, y unos pantalones de campana. En un momento dado, Bowie se fue. Me quedé sola, así que decidí remediarlo volviendo con Eric y Jimmy.


-Mira, con esa tuve sexo después del concierto de los Who -dijo Jimmy a Eric señalando a Margarett, que reía con Bonzo y Robert.


-Está bien, me gusta.


-¿Marge? ¿Con Margarett? -Dije sorprendida, colándome en la conversación.


-¿Ocurre algo, Layla?


-Sí... bueno, no... yo que sé.


-¿Por?


-Nada, Jim, nada...-de pronto, miré al fondo y vi a Bowie besándose con alguien. No me importaría, pero es que se estaba besando CON UN HOMBRE- ¡Me cago en la puta que lo parió...!


Fui dirigida a él, apartándome a la gente bruscamente. Iba un pelín bebida, así que era todo un peligro. De pronto, Margarett se interpuso en mi camino. Me detuvo, me dijo que lo dejara en paz, y que me volviese a casa. De hecho, nos volvimos las dos juntas.


Dormí, y al día siguiente, con una fuerte resaca, tuve que ir al bar del cerdo de Denis a trabajar. Aguantamos sus comentarios salidos de tono, a los borrachos que nos contaban su vida sin que nos importase una mierda, y volvimos a casa. 
Estuvimos toda la tarde cantando y tocando la guitarra, imitando a los grupos con los que solíamos juntarnos.


-Eh, Marge, adivina quién soy, "UUUUUH BABY BABY AAAAAAH AAAAH" -canté yo (o más bien gemí) de pie, con una pose un poco afeminada, y moviendo el pelo.


-¡Eres Robert Plant! ¡Eres igualita!


Nos reimos muchísimo juntas. Fue divertido hasta que empezó a oscurecer, y ella fue a vestirse. Había quedado con Roger. Fui a despedirme de ella, que se iba en su coche. Antes de entrar dentro, escuchó el teléfono. Fui a cogerlo, pero era para ella. Habló, no parecía muy contenta, y volvió al coche.


Y cuando el coche arrancó, pude ver quién estaba detrás en la otra acera, con una mirada que transmitía de todo y nada a la vez. No, no era Syd
Bajó la cabeza, miró a un lado, suspiró, y cruzó la calle. No sabía como reaccionar bien a esto, así que opté por un simple "Hola" un poco tartamudeado, y sin mirarlo a los ojos. 


-¿Por qué?


-¿Por qué qué?


-Lo de Robert. Si tenías ganas de... ya sabes... para eso me tienes a mi. Pero no entiendo que te fueras a zorrear con el rubiales ese y encima delante de mis narices.


-No me entiendes, Dave. -ahí, se me humedecieron los ojos.- Ni siquiera yo sé quién soy... ni qué hago... Ni qué debo hacer. Soy una zorra sin sentimientos, lo sé, joder. Estoy tan acostumbrada a no tomarme absolutamente nada en serio que...


-No, no, no, no, Lay, no me llores -exacto, no pude evitar llorar, y Gilmour me abrazó. Me eché para atrás, extrañada, y mirándolo a los ojos, le dije...


-¿A qué viene esto?


-Te quiero, Lay. Y me duele verte así, aunque me haya dolido igual lo que me hiciste...


Y disfruté de aquel abrazo. Yo antes no era así, yo desde niña siempre fui una niña buena, una niñita de mamá, obediente, inteligente... Pero todo empezó cuando descubrí a Chuck Berry y al Rock n Roll. Ahí, dejé de ser Tiffany para siempre.


En ese interminable momento en el cálido abrazo de David, en aquella noche fría Londinense, me di cuenta de que estaba completamente desorientada. Pareció que Tiffany quería volver a salir, pero la puta de Layla la volvió a meter dentro a empujones. Aún con una lágrima resbalando por mi mejilla, sonreí, solté una risita y dije: "Me gusta como hueles". No contestó. Aun esperando la respuesta, cerré los ojos, pensando que ese momento no iba a terminar nunca, pero terminó. Él me soltó. Se alejó un poco, y cuando creía que ya había terminado todo, me dio la mano. 


Con una sonrisa dibujada en sus gruesos labios, me preguntó que a donde quería ir. Y paseamos los dos por las calles más extrañas de Candem. Nos encontramos con la gente más rara. Fuimos a un bar, nos sentamos y hablamos. 


-En realidad no tendrías por qué haberte enfadado.


-¿Qué dices?


-No somos nada... somos amigos. Amigos muy especiales.


-Ya, bueno, si tú eres como una...


-¿Como una QUÉ? -me puse seria.


-Como una... ya sabes, groupie.


-Ni Marge ni yo somos groupies. Estamos con vosotros por la música. Amamos Pink Floyd. Las groupies, estoy segura de que no tienen ni idea de lo que es amar una estúpida canción... o una estúpida banda... con tanta fuerza que... que hasta duele.


-¿Entonces qué sois?


-Banderas.


-¿Banderas? 


-Sí. Exacto. Bandera viene de la palabra Banda. Yo no me enfadaré si a ti te da por tirarte a Marge, que por cierto, yo que tú ni lo pensaba que el Roger ese parece tener muy mal genio... así que tú no te enfades si yo me enrollo con Robert.


-Eh... vale...


La conversación dejó de tener sentido. Hubo unos cuantos silencios incómodos, y luego me acompañó a casa. Solo que él se fue al dejarme allí. Abrí sin fijarme en aquel coche que había aparcado delante, el de Roger. Se oían ruidos. Entré y no se me ocurrió otra cosa que decir "¿Maggie? ¿Estás ahí?" Entonces oí como cuchicheos, y a Margarett salir de la habitación con una camisa larga que le tapaba lo justo para que no se le viera nada.


-Eh, lo siento, estoy en otro mundo, ya te contaré. ¿Estás con...?


-Sí, sí, el que está en la habitación es Jimmy.


-¿Jimmy?


-AH! Digo Roger, Roger... no sé por qué he dicho Jimmy... eh, da igual, déjalo.


Y me acosté en el sofá, ignorando todos los ruidos que venían del dormitorio.

Capítulo 21

-¿Guthrie? Sí,le conozco. Era americano,¿no?
-Sí,yo tambien soy americano.

Silencio.
Me fijo en su cara. No puede ser. No puede ser ÉL. El mesías de la música delante de mis narices.
Tartamudéo.

-Eres....e-e-eres.....Bo....
-¿Eh? No conozco a ningún Dylan. - Antes de que dijera nada ya me dió a entender su "rollo".
-Ah,vale.

....

-¿Conoces el barrio...?
-Sí,soy de aquí.
-¿Podrías decirme algún lugar donde almorzar....sin que hubiera mucha gente...?

El Texas Hold'em con sus tortitas. Siempre.

-Conozco uno de por aquí,acompáñame.

Hablamos. Era él,pero no le gustaba ser el centro de atención ahora. Ahora no era el mesías,sino un padre de familia que tocaba con Johnny Cash y le gustaba dar paseos por el prado.


Me encontré a Layla,iba con David Jones,el Mod,sólo que ahora en vez del pelo corto se había hecho un peinado diferente. Parecido al de Bob,la verdad. Iban los dos muy hippiosos y monos,cogidos del brazo.
Lay se quedó en shock.

-E-e-e-eres....?

La misma situación,idéntica.

-No conozco a ningún Dylan.

La miré y la guiñé un ojo. Acompañamos al "hombre que no era Bob Dylan" al Texas y nos despedimos. Nos prometió entradas para el concierto del Royal Albert Hall de pasado mañana. ¡Mola! Dylan,nada más y nada menos. Mi héroe....

Volvimos a casa y teníamos otra sorpresa. Syd estaba ahí,parado. Nos desconcertó un rato,muy largo. Cada vez que lo veía estaba peor. Pensé que mejor no volverle a ver. Y eso pasó,solo le ví una vez más,que hubiera preferido no ver,pero esa es otra historia que ya me tocará contar....

Llamó Jimmy,dijo que tenía una fiesta y que si queríamos ir. Layla aceptó corriendo,y yo no tanto. ¿Le podría mirar a los ojos? Ayer me pasé un poco,y no sé por qué. ¿Y sí quería repetir? Y lo peor. ¿Y SI YO QUERÍA REPETIR? ¿Y si me gustaba? ¿Y si yo le gustaba a él? ¿Y sí...?

Volvieron a llamar por teléfono,Lay lo cogió:

-Villa Desmadre,¿¿Dígame?? ....Ammmm...sí sí,toda tuya..... -Se tapó el teléfono - Marge,hay alguién esperando hablar contigo.

Me puse.

-¿Sí?
-Margarett,al fin,antes he llamado y estabas ocupada.
-Ammm,sí,Rog...
-¿Quién era?
-Emmmm...pues......Jimmy,el...el que se parece a un chinito,el de Led Ze...
-Ah sí,ese cabrón que va detrás de tí. Como lo coja le mato.

Mierda. Ahora sí que sí,mejor no decir nada.

-B-b-bueno,pues para qué llamabas...?
-Para saber de tí. ¿Es qué no puedo preocuparme un poco por una preciosidad como tú...? - Se rió.
-Roger,cariño,eres un cielo.

-....¿Qué tal todo?

Me contó que David estaba destrozado. Que quería ver a Layla pero estaba dolido con ella. Vamos,un lío.

-Oye,te gustaría ir mañana por la noche a cenar,Marge?
-Por supuesto,contigo siempre me apetece.
-Vale,de acuerdo...
-....
-...Marge,no sé tú,pero a mí me atraes. Mucho.
- (Oh dios ahora qué...) Creo que ahora no es el momento Rog.....
-Bueno,como veas,solo quiero que lo pienses,¿Sabes? Sería intentarlo.

Sonreí. ¿Por qué no? Ah,claro,por Jimmy,es verdad.

-Me lo pensaré...
-No estás obligada- Dijo.
-Tranquilo,cariño,no lo estoy ... - Sonreí de nuevo.
-Bueno,pues....te tengo que dejar...hasta mañana.¿Sí?.
-Hasta mañana....
-Cuelga tú.
-No,colgamos a la vez.
-Venga...1,2 y.....

Colgué,a lo mejor sería más romántico que no lo hubiera hecho,pero lo hice. Layla me miraba con los ojos abiertos de par en par,soltó una risita y cogió las llaves.

Fuimos a la fiesta de Jimmy. Conocimos a Eric Clapton y a más gente de ese tipo. Nada importante,volvimos a casa para dormir. Por la mañana fuimos a trabajar al bar de Denis y volvimos a comer,después cantamos y dormimos,hasta que me arreglé para la cita (¿Yo? ¡Yo! ¡Citas!).
Justamente cuando iba a subir al coche de Roger,oí sonar el teléfono.
Literalmente,en esa casa era imposible descansar.

16/9/11

Capítulo 20.

Oh, no, joder, otra vez no. Si es que soy una zorra... Me tiro a Gilmour, se enamora, lo sé y se lo hago pasar mal enrollándome con Robert, y por la noche me tiro al mod de Brixton. No tengo remedio.


-Veo que ya estás despierta.


-¿Eh? Ah, sí, y tú también.


-Llevo un rato mirándote durmiendo, estás muy mona.


-Gracias... David. Joder, no te puedo llamar David, ayer le partí el corazón a uno que se llamaba igual.


-Llámame por mi nombre artístico. Tuve que cambiar mi nombre porque ya hay un Davey Jones, es el bajista de los Monkees.


-¿Cuál es?


-¿El bajista?


-No, el nombre.


-David Bowie. Si quieres llámame Bowie nada más.


Y no contesté. Me gustó ese nombre. Sonaba bien... Bowiebowiebowiebowiebowie... sí, sonaba muy bien. Así que un nombre artístico... genial, encima era músico. Estaba delgadísimo. Se levantó y sacó algo de un bolso. Supuse que era maría. Se lió uno allí mismo, y estuvimos allí fumando los dos. Se estaba empezando a interesar por la movida Hippie que sucedía en Estados Unidos. A mi también me atraía mucho. 


Pensó que eso de ser Mod no era lo suyo, y vio en The Top Of The Pops a Pink Floyd tocando, lo cual le cambió su forma de pensar.


Fue a por mi guitarra, y tocó una canción preciosa. Compuesta por él. Iba sobre un astronauta, Major Tom, que se perdía en el espacio. La acababa de componer. Me gustaba. Además, luego tocó Love You Till Tuesday, una canción que me sonaba muchísimo. Y es normal, la había escuchado un par de veces en la radio. Resulta que el chico era modelo, y también mimo. No era una persona muy habladora, pero me contó que había roto con su novia, Hermione, y que su familia estaba loca, esquizofrenia, por parte de madre.


Fuimos a dar un paseo, Bowie me parecía adorable. Y me encontré a Margarett paseando con otro hombre. Llevaba la cara hacia abajo, y se ocultaba bajo unas oscuras gafas de sol. Se fumaba un cigarrillo y escuchaba lo que ella decía. Por mucho que intentara que no lo reconociese, lo conseguí. Era él. Me puse nerviosa, le cogí la mano a Bowie y se la apreté fuerte.


-B-b-bob....


-¿Qué dices, Layla?


-BOB.


-¿Qué Bob?


DYLAN, JODER, DYLAN! ¡El jodido Bob Dylan!


Bowie también se sorprendió. A él le encantaba Bob. Me acerqué para saludar a Marge, y de paso hablar con Bob. Le pregunté si era él y me dijo que debía haberme equivocado. Yo sabía que estaba en lo cierto, él era Bob Dylan, aunque me dijo que se llamaba Maxwell Smith. Margarett se acercó a mi oído y me susurró algo como "Sí, es él". 


Nos unimos a ellos en el paseo, Bob se dio cuenta de que sabíamos quien era pero siguió insistiendo en que era Maxwell. Fue interesante. Nos despedimos de Bob y de Bowie y nos fuimos.


El problema fue al volver a casa. Parado, delante de la puerta, mirando con ojos sin expresión y pupilas dilatadas, estaba quien pensé que no volvería a ver. Su pelo más enredado que nunca, sus ojeras más marcadas de lo normal. Y su ropa de colores. ¿Syd? Qué extraño. Me acerqué a hablar con él, y se mostró agradable, aunque callado.


-¿Y qué haces ahí parado en frente de mi casa?


-¿Esta es tu casa? Ah, sí, supongo, será tu casa.


Marge y yo no entendíamos nada. Siempre nos pasaba cuando hablábamos con Syd. Se fue, con sus graciosos andares, y me reí por no llorar. Había una extraña mezcla de sentimientos dentro de Layla. Y eso no era bueno. Llamaron por teléfono, era Jimmy, para invitarnos a una fiesta.


Cuando llegamos allí, fue lo típico, beber mucho, fumar mucho, y pasárnoslo bien. Me acerqué a Jimmy, que estaba hablando con un chico que no conocía.


-¡Hola! Creo que no te conozco.-le dije sonriente.


-Me llamo Eric, Eric Clapton. Soy amigo de Jimmy.


-Lo segundo lo suponía -me reí-, mi nombre es Layla.


-Vaya, Layla... Es un nombre precioso. Algún día llamaré así a alguna canción.


-Pues seguro que será un éxito si lleva mi nombre.


-Claro, claro.-nos reímos los tres.


Y me quedé con ellos. La fiesta transcurrió como otra fiesta cualquiera.

Capítulo 19

Al concierto de los Who. Parecía que todo el mundo iba a ir,teniendo entrada o no.....Roger y David tambien.
David fue a la habitación de Layla. Era un cielo con ella,de verdad.

- .....El destino es caprichoso. Capaz de joderla en instantes....

Me dolía la cabeza. Cerré los ojos y me apoyé en el hombro gigantesco de Roger. Y nos quedamos ahí,parados,sin nada que decir. Me dió un beso en la frente. Era tan....en fín,estuvimos así hasta que Lay y el chaval de los morritos a lo Jagger salieron por la puerta.

Quedamos allí con ellos y con los Led. Cuando llegamos Bonzo repartió los pases a todos y pasamos.
Me calló muy muy bien Daltrey,uno de esos tíos con los que puedes hablar de cualquier tema y pasarlo bien. Moon era un crack,y se puso a hablar con Bonzo y desaparecieron con una botella de Vodka por el camerino principal.
Allí estaban los chavales de antes,David se reía y Roger estaba a lo suyo,entablando una ligera conversación con Jonesy. Se acercó y me musitó al oido:

-Que sepas que yo estoy aquí por tí,no por esta panda de borrachos....

Me reí y seguí a lo mío,jugueteando con Roger al juego de "No me importas" y hacer como que le ignoras cuando en realidad no paras de mirarle.....ñoñerías. Layla se rió de mí,vaya.... (Y lo entendía)

Gilmour no estaba a gusto. No por que no le gustara el concierto,sino porque después de toda la tarde le molestaba que Layla pasara de él.
 Después,sin venir a cuento,se fue con Robert al camerino y salió media hora después colocándose la ropa.
David se puso pálido,después rojo,tras de eso morado.....y explotó. Se llevó a Layla a un rincón y hablaron,o gritaron,no sé deciros.
La cosa es que 5 minutos después David se puso la chaqueta y se fue. Y lo malo es que con él,Roger.

-Qué coño le pasa ahora a este......

Me crucé de brazos,no sabía que decirle.

-Ya sabes como es Layla - Sonreí.

Roger optó por irse tras él. Tras besarnos y tontear un poco en la salida de detrás,se fue.
Me giré hacia Lay.

-Tía,lo siento,no era mi intención..... - Puso una sonrisa extraña y se quedó ahí parada,mirando a la nada.

Me recordó a Syd y un escalofrío me recorrió la columna vertebral. Bueno,ya estaría con Rog otro día.
Ahora tocaba una buena sesión de Rock.

Fue ALUCINANTE. HALUCINANTE,hasta con -h- . Creo que fue uno de los mejores conciertos de mi vida...el ambiente...ese era EL ambiente. Único e irrepetible. Molaba,era como..."Guay,estoy viendo a los Who,tengo una copa del Whisky más bueno de la temporada y estoy con este par de chicos extraños y perfectos".

Miré a Jimmy. Parecía perdido. Ausente. Era como si fuera un chiquitín aniñado con su cara afeminada y tersa y sus pelos largos perdidos en una espiral de locura. Por otro lado parecía seguro de sí mismo,varonil.
Me miró y lo sonreí. Me siguió mirando. Le dí otro trago a la copa. Le devolví la mirada. Me ausenté yo tambien del concierto. Era como si te atrapara,como si....brujería,algo así.

Poco recuerdo de después,solo a Pete sobre una mesa,a Layla con David,el mod de antes,a Bonzo potando en la calle,a Moon drogándose o algo así....una juerga con mayúsculas.
Fue algo muy rápido. Miré a Jimmy, ¿Por qué no? Es raro que pensara así,pero el chico no dejaba de mirarme y en ese momento (Raro en mí,repito) me lancé.
Abrí. Cerré los ojos. Y cuándo los volví a abrir estaba en otro lugar. En una cama ajena.
Observé la habitación intentando adivinar de quién era,hasta que ví una especie de guitarra extraña.

Y una carta del Tarot de tamaño gigante en una alfombra.
Mierda,era él. Me levanté corriendo e intenté salir (Aún de noche) de la mansión.

Y os doy un consejo: Si sois un poco miedosos,no intentes salir borracha una noche de Luna llena de Boleskine House. A los cinco minutos volví a la cama CAGADA de miedo. Me abracé a él y me volví a dormir. Cuando desperté por la mañana no estaba. Había una nota

"Espero que te gustara lo de anoche. Me he ido a hacer un par de cosas. Vete cuándo quieras (Si quieres)"

Salí corriendo,no me digáis por qué,pero lo hice.
Al llegar a casa,me encontré a Lay durmiendo con el Mod de David. Así que salí a dar una vuelta,a despejarme.
Pensé en la noche de ayer. En el conciertazo. En Jimmy,eran tan.....mierda mierda mierda no,en Roger,¿Qué le iba a decir? ¿Acaso salíamos? ¿Éramos novios o algo? No sé,pero mejor no decirle nada.

Caminaba por la calle cuando encontré una tienda de discos Folk.....me gustaba el Folk,no demasiado,pero sí lo escuchaba bastante. Me pusé a mirar los vinilos.
Alguién me tocó por detrás. Me dí la vuelta.

Pelo rizado. Gafas Ray-Ban. Nariz judía. Actitud sospechosa

-No soy de aquí....¿Conoces a Woody Guthrie?

Capítulo 18.

Mi padre, joder, mi padre. La única persona que se habia preocupado aunque fuese un poco por mi. La única persona que intentó impedir que yo me fuera de casa porque me quería. Y la zorra de mi madre no me dijo nada. Estaba llorando. Yo nunca lloraba a menos que fuera de felicidad o de la risa. Llegué a la cocina, fui a prepararme una tila o algo pero de pura rabia la taza que tenía en la mano la rompí contra la encimera y me hice un corte en la mano. Estaba sangrando pero decidí llamar por teléfono a mi familia. Marqué el número.


-Biiiiiiiiiiiiiiiiip... Biiiiiiiiiiiiiip... Biiiiiiiiiiiiiiip... ¿Sí?


-SO PEDAZO DE ZORRA.


-¿Disculpe? ¿Quién es usted y por qué me llama así?


-SOY TU HIJA, LAYL... digo Tiffany...


-Tiff! Tu padre...! -fingió llorar.


-No me vengas con llantos que sé que te importa bien poco. ¿PERO POR QUÉ MIERDA NO ME DIJISTE NADA?


-Lo siento, Tiff, es que no nos acordamos...


-¡Nunca os acordáis de mi! ¡Os odio y parece que vosotros por mi sentís lo mismo!


-¡No digas eso, Tiff!


-¡Deja de llamarme Tiff, Claire!


-¿Cómo que Claire? ¿Por qué me llamas por mi nombre?


-Porque no te considero mi madre. 


-¡Anda, déjate de tonterías! ¡Tienes que volver para ir al funeral de papá!


-¡No pienso volver! ¡Lo haría por él! ¿Pero sabéis qué? ¡Que os follen a todos!


-¡OYE!

Y colgué. No quería seguir hablando. Tenía la mano con el corte apoyada en el vestido, y me había dejado una gran mancha de sangre. Estaba llorando, se me había corrido todo el rimel. Daba miedo con tan mala pinta. Entonces salí al jardín para hablar con Marge sobre el tema. Pensé que no me iba a ver nadie, pero fue extraño encontrarme a  Rog y Dave en la puerta hablando con Marge.


Abrí los ojos exageradamente, me quedé bloqueada, no sabía como reaccionar. Y las caras de póker de Roger y Dave me ponían nerviosa. Así que me puse una mano en la cintura, sonreí, y dije: "Menudas pintas lleváis.". Luego ellos se rieron, me dijeron que yo parecía una muerta, y disimulé lo mal que me encontraba lo mejor que pude. Fui a ducharme, a arreglarme y me curé la herida. En el salón estaban ellos dos con Margarett tomando té, como buenos ingleses que son. Me senté con ellos.


-Eh, Layla, lo siento por lo de tu... -iba a decir Dave pero le interrumpí.


-¡No lo digas! Por favor...


Hubo un silencio incómodo, me levanté, y me encerré en la habitación con mi guitarra. Ella me entendía más que nadie. Bueno, no más que Marge. Ya no lloraba, sólo cantaba. Bob Dylan, un músico americano. La canción favorita de mi padre era de él, Blowin' in the wind, se llamaba. Cuando una lágrima estaba a punto de caer por mi mejilla, noté un dedo que la recogía. Seguí la mano, y el brazo con la mirada. Era Gilmour, con una sonrisa dibujada en sus preciosos labios. Después me abrazó por detrás.


-La vida sigue, Lay. Las personas no viven para siempre.


-Si lo que más me jode es que la puta de mi madre no me haya dicho nada...


-Entiendo. Pero nos tienes a nosotros, para lo que quieras.


-Supongo... ¿Cómo has entrado? No te oí.


-No tenía intención de que me oyeras, además estabas tan concentrada en la canción que no te diste cuenta de que entré. Venga, -me dio un beso en la cabeza- levanta, Roger y yo íbamos para Abbey Road, pero nos hemos enterado de que hay un concierto de los Who.


-No tenéis entrada.


-Bah, nos colaremos -me sonrió, se levantó y se fue.


Salí al salón, Marge me dio un abrazo, y nos arreglamos un poco para ir al concierto. Aparecimos por allí, no había nadie, y el portero no nos quería abrir. Esperamos, esperamos, y aparecieron los Led Zeppelin, nuestros chicos. Bonzo nos dio los pases y pudimos entrar. Es curioso, dentro estaban los Pink Floyd riéndose al vernos. Habían falsificado los pases y se habían colado. Se presentaron, pero vamos, que los PF venían más que nada por nosotras.


Me acerqué sonriente a los Who, como si hace un rato no hubiera pasado nada grave, como si lo de la carta no hubiera ocurrido, y me presenté. "Keith está un pelín loco..." pensé. Y Pete me cayó bien. Roger Daltrey no me pareció especialmente guapo, pero me gustaba su pelo. Creo que no es necesario decir nada sobre la nariz de Pete, ¿Verdad? Pues eso.


A Marge le cayeron bien también. Pero estaba demasiado embobada mirando a Roger (Waters) como para ponerse a hablar con ellos.


-Maggie, ¿Quieres un pañuelo?


-¿Eh? ¿Qué? ¿Por?


-La baba. Se te cae.


Y me fui entre risitas a abrazar a Robert, el cual recibió el abrazo encantado. Apoyé mi cabeza en su pecho y jugueteé con algunos tirabuzones mientras miraba de reojo a Gilmour, el cual no parecía muy contento. Estaba celoso, vaya. Qué bien.


Al ver que Gilmour no apartaba la vista, decidí hacerselo pasar mal un rato. Le di un beso en el cuello a Robert. "Ey, pequeña ¿Qué estás haciendo?" dijo con una sonrisa divertida. Luego nos besamos, y la cosa fue a más. Cuando salí de aquel camerino del Hammersmith Odeon, aun colocándome bien la ropa, me acerqué a Gilmour que me miraba con mala cara.


-¿Qué te pasa?


-Eres una... una puta. Pensaba que entre nosotros dos había algo.


-¿Qué te hacía pensar eso? Tú me gustas mucho, pero nunca he dicho que fuéramos novios ni nada de eso...


-¿Es que no te importa nada de lo que pasó aquel día que quedamos? ¿Te doy igual yo?


-Uy, no te me habrás enamorado... ¿Verdad?


-Joder, me largo.


Me había pasado, no estaba bien. Quizás jugar con los sentimientos de las personas no fuera tan divertido. Me sentí mal durante un momento. Un momento largo, la verdad. Dave se fue, y los demás del grupo fueron con él. La había cagado bastante. Pero me importaba poco. O al menos eso creía.


Miré desde el backstage el concierto, junto con Margarett. Me dijo al oído, mientras estaban los Led, "Oye, Jimmy parece como asiático... es guapo." Yo me reí, la verdad es que tenía razón, pero me hizo gracia.


Después vimos a los Who, nos fuimos de fiesta con ellos. Fue una noche loca, y mod. Aunque ellos el rollo mod cada vez lo estaban dejando más de lado, pero lo recuperaron por esa noche. Anfetaminas, alcohol, y música a todo volumen bailada de manera extraña por chicos bien vestidos. Y en uno de esos bares en los que estuvimos, lo vi otra vez. A David Jones, el chico de Brixton. Se me quedó mirando fijamente, o al menos eso es casi todo lo que recuerdo de esa noche. Bueno, eso y ver a Margarett, la cual no había bebido prácticamente nada, liándose con Jimmy Page. Otra como yo, estupendo.

Capítulo 17

-Tíos,nada más y nada menos. Mr. Moon! Keith Moon! ¡El jodido tío por el que yo soy batería. Quiero hablar con él,estrecharle la mano,irme de fiesta!

Bonham estaba que no cabía en sí. Iba de un lado al otro. Sacaba un pitillo,fumaba. Volvía,sacaba una botella de JB,bebía,y así sucesivamente.

-Los Who...¿eh? - Layla miró el pase del Backstage - Moola...

Nos entregó los pases y quedamos para mañana en la puerta trasera con los chicos. Así nos presentarían a los otros.
La sesión fue muy bien. Jimmy estaba de extraño buen humor y Jones se salió con el bajo. Robert estaba pensando en otras cosas...

-Ese tal Daltrey no me quitará de ser el centro de atención.....mi pelo rizado es MUCHO (Sí,lo dijo marcando la palabra) mejor que el suyo. Y yo soy más joven,para variar....
-Que sí Rob que sí - Page le observaba desde el fondo. Es curioso que Jimmy respondiera algo,en vez de hacer "Mmmm..." " Sí...........ajá" Y cosas por el estilo que tanto respondía.

Después de despedirmos fuimos hacia la periferia de la ciudad a dar una vuelta,porque hacía un día fantástico de esos que los señores mayores se sientan en los bancos y echan pan a las palomas,y los niños se caen con las bicicletas y lloran y lloran y los padres corren y corren y....en fín,creo que necesitábamos un descanso.

Y lo conocimos. Se llamaba David,y era alto y tenia unos ojos muy curiosos,porque uno de ellos parecía azul y el otro marrón,una cosa muy rara. Hablamos de todo un poco,de él (¡Qué es cantante!),de motos,de Syd,de música,de Londres....
Al final nos dió su número por si surgía algo y nos fuimos a casa.

Al llegar a casa Lay fue primero,mientras yo me quedé en el jardincito tomando el aire.
Salió corriendo y pálida.

-Tienes que ver esto. -Dijo.

¿Qué podía ser? No sé,pero algo pasaba.

-Qué diablos te pas.....

Estiró la mano y hay estaba el sobre. Blanco. Cerrado. Nuevo y de hoy.
Tiffany Belle. Tragué saliva y la miré.

-Ábrela....¿no? - Dije.

Siguió ahí parada. Como si ella no fuera la Señorita Belle. No,al fin y al cabo era otra persona. Ella era Layla Rolling,y no sé que quería su familia ahora,tras darla la espalda. Ella no era Tiffany,no le correspondía esa carta. Era Lay,la chica de Londres que le encanta el Rock y llevar el pelo largo y reirse hasta morir.
Volvió a estirar la carta hacia mí.

-P-prefiero que tú....que tú la abras.

La cojí y la abrí.

"Estimada Sñr acá "T. Belle" :
Lamentamos la defunción de su padre el 12 de Septiembre,como buena cliente que eres de nuestro seguro de vida........"

Paré de leer y levanté la vista.

-¿Qué? ¿Qué pone?
-Lay....

Seguíamos ahí,sobre el césped.

-¿Qué día es hoy..? -Pregunté.
-28. De Septiembre,¿por?
-¿No has recibido ninguna llamada de tu familia...?
-No,no que yo sepa,además,para qué....dios,Marge,qué pasa....

Le dí la carta. La leyó y salió corriendo hasta dentro de casa. Me quedé ahí,parada.
No podía ser. Su padre era joven,su padre estaba sano. Su padre....¿Cuánto llevaba sin hablar con él? Dos años mínimo. No era tanto....
Me puse a arrancar la hierba. Oí platos rotos y demás cachivaches,luego empezó a gritar y después llamó por teléfono.
Cerré los ojos y me dispuse a desear que fuera un sueño. Ojalá. ¿Y si tenía que volver a casa? ¿Y sí tenía que ir de nuevo a Manchester a vivir? ¿Me iba a dejar sola? ¿A mí? ¿A los chicos? ¿A todos?
Me hubiera encantado que de repende abriera los ojos y viera todo como hace un año,cuando éramos menores y no teníamos que tomar decisiones precipitadas.

-"¡¡NO PIENSO VOLVER;QUE OS DEN;NI SIQUIERA ME AVISASTÉIS...!!"

Estaba hablando con su familia. Y llorando.
Vaya Layla llorando....no era Layla sino Tiffany. La pequeña Tiffany.

Al menos no iba a irse....

-Eh,¿Qué cojones pasa....?

Levanté la vista a la entrada del jardín (Y de la casa) y ahí estaban Roger y David,con los instrumentos,observando cual extraños..
Parados como indigentes en la niebla.

12/9/11

Capítulo 16.

¿Syd? ¿En el estudio? Me miró con los mismos ojos que cuando me echó de su casa, y me sentí extraña, mal, confundida. Hablaron con él, preguntó unas cuantas cosas. Recogió su guitarra y se fue.

-¿Estás bien, Layla? -me preguntó Marge.

-Eh, sí, no es nada...

Ni yo sabía lo que me pasaba. Me calmé, bebí agua, y los chicos se fueron. Estaba contándole algo gracioso que ocurrió en casa de David a Margarett cuando Bonzo entró muy contento con algo en la mano.

 -¡Mirad lo que tengo!

-¿Qué? ¿Qué tienes? -preguntó Margarett acercándose a ver.

-¿Os suenan The Who?

-¿Quién? -pregunté.

-¡Quién! -respondió Bonzo.

-Eso te preguntó, ¿De quién estás hablando? -mientras yo decía esto, Margarett se partía.

-Exacto, de Quién estoy hablando.

-Pues responde. ¿Quién?

-¡Quien!


-Creo que no lo pilla, Bonzo -dijo Marge casi llorando de la risa.

-El grupo se llama The Who.

-Ah, joder, haberlo dicho antes, si sé quienes son, los escuché en la radio...
(Esto tan solo lo pillas si sabes inglés, teniendo en cuenta que la historia se desarrolla en Londres y al "traducirlo" no tiene mucho sentido. The Who en Español significa Los Quién)

No pararon las risas hasta minutos después, luego llegó el resto del grupo que preguntó el motivo. Entonces Bonzo recordó lo que tenía que deicrnos, y era que nos había conseguido dos pases para el backstage del concierto que daban los Who en el Hammersmith Odeon ese viernes, y del que los Led Zeppelin eran teloneros.

¿Ibamos a convertirnos en sus groupies? La idea no me disgustaba, la verdad. Salimos del estudio Marge y yo, hacía mucha calor allí dentro, y decidimos dar un paseo. Llegamos lejos, y por las afueras, en un barrio llamado Brixton, nos encontramos con un chico alto y delgado, de estética Mod, fumando apoyado con la espalda en la pared.

-¡Mira, Marge, un mod! -dije con intención de que él lo escuchara, y arrastré a Marge a donde él estaba.

-Layla, no... -me dijo en voz baja Margarett.

-Oye, bellezón, ¿Cual es tu nombre?

El Mod.
-¿Debería decírtelo a ti?

- ¿Por qué no? Mira, yo me llamo Layla Rolling. Tan difícil no es.

-David. Soy David Jones.

-Vaya, David. Conozco a otro David, es el guitarrista sustituto de Syd Barrett en el grupo Pink Floyd, ¿Sabes cual es?

-Oh, vaya ¿Han echado a Syd? Sin él, Pink Floyd está acabado.

-No creas... -se metió Marge en la conversación.

Estuvimos hablando con el Mod guapo de Brixton, y nos contó que fue a un concierto al UFO y alucinó con Syd. Me fijé en que tenía una curiosa dentadura, y también unos curiosos ojos. La pupila de su ojo izquierdo estaba mucho más dilatada que la del ojo derecho, y daba sensación de que ese ojo era marrón y el otro azul.
Vaya personaje, nos cayó bien a Marge y a mi, la verdad. Después volvimos al piso, y vimos que teníamos correo. Una carta para Tiffany Belle. Mierda. MIERDA. Mierda, mierda y mierda. ¿Mi nombre real? ¿Una carta? Se me cayó la taza de café que tenía en la mano al leer mi nombre en el destinatario. Llamé a Margarett corriendo.


Capítulo 15

Abrí los ojos cuando los primeros rayos de sol entraban por la ventana. Eran las 9.13 en el reloj y Roger seguía durmiendo como un tronco.
Me senté en la mesa del comedor (Bueno...comedor....en realidad todo es una habitación. El piso es una cocina americana con un pequeño baño y luego una gran sala con camas y mesas y sillas y....en fín,no me voy a extender) mientras me preparaba un café.

Hacía un día perfecto Estaba tomándome un café de media mañana mientras ojeaba el periódico mientras uno de los chicos más adorables y perfectos que había conocido (Ups,que me enamoro) dormía placidamente.
¿Qué más podía necesitar o pedir?
Ah,claro,a Layla,que entró por la puerta cantando mientras se quitaba las gafas.

-¡Ah! - Dijo cuando se dió cuenta de que Roger seguía ahí - ¿No le has echado aún?
-¿Por qué iba a hacerlo? Aún es pronto.

Lay negó con la cabeza mientras fue directa a él sin que pudiera hacer nada.

-Muchas gracias por volar en nuestra compañia. Espero que hayan tenido un buen viaje,saludos - Le quitó la manta mientras le gritaba eso.

Roger abrió los ojos tranquilamente hasta que vió a Layla y se vistió corriendo. Me dió un beso en la frente (Es lo que tiene ser tan alto,que con las prisas no se calcula la altura) y salió por la puerta.

-Bueno,pues ya está. - Dijo ella mientras se hacía el silencio.

Entonces caí.

-¡Eh!
-¿Qué?
-Quedastes con David y no me lo dijistes.
-Tú tampoco.

.....Silencio.

-Fue una situación divertida - Sonrió.
-Bueno,no demasiado....
-Bueno qué, ¿Vamos a quedarnos aquí? Tendremos que ir al estudio.


Y así fue. Nos vestimos y fuimos hasta allí.  David casi no habló a Roger y viceversa,puesto que la imagen de la noche anterior aún seguía ahí. Nick estaba de un humor estupendo y hablaba tendídamente con todo el que apareciera. Hasta Rick estaba hoy hablador y se dignó a salir de sus teclados a tomar el fresco.

Parecía que nada iba a estropear la sesión. Pero apareció. Entró en medio de la grabación,sin pedir permiso ni clamar silencio. Simplemente apareció sin más,mientras todos nos mirábamos entre sí. 
Creí que nunca volveríamos a verle,pero ahí estaba con sus ojos mirando al frente (O a la nada) y su ropa psicodélica. Actuaba como si nada hubiera pasado.

-¿Quién es este...? -Masculló al ver a David.
- Syd,soy yo. David,tu compañero de instituto,de piso hasta hace 3 años.... - Estaba pálido. Llevaba tiempo sin verle y ahora ni siquiera sabía quién era.
-Ahh ya....

Desvió la mirada hacia los otros. No estaba allí. Ni siquiera sé a qué venía.
Tal vez venía a volver a grabar,pero,¿A quién queríamos engañar? No le veía capaz de hacerlo.
De repente cogió su guitarra,la metió en el estuche y se fue,igual que vino,hacia el Metro.
Nadie habló. Fue como una estrella fugaz,que vino a saludar y se perdía en el firmamento minutos después.

-Esto es el colmo ya,joder,el colmo - Roger musitó nada más salir - Se ha acabado.
-El qué...- David parecía ahora hundido,pensando que tal vez si él no estuviera aquí no estaría así.
-La tontería. Se ha acabado. No vamos a ir a buscarle al concierto de mañana. No voy a seguir en un grupo dónde el cantante ni siquiera se acuerda de nuestros nombres. Hemos dejado la Politécnica para esto,y no voy a quedarme sin trabajo o vida para que un lunático viva la suya. No,me niego.

Rick levantó la vista. Nick la bajó al suelo. Tenían razón. Se jugaban mucho y Syd....Syd no quería ser Syd sino Roger Keith Barrett. Era el final de Pink Floyd. Al menos del Pink Floyd que conocíamos.


Y así acabó la sesión. Y uno a uno salieron silenciosamente por la puerta.  Layla y yo permanecíamos calladas,sin saber que decir.


Hasta que Bonzo entró sonriendo, con un par de papeles en las manos que agitaba frenéticamente.

10/9/11

Capítulo 14.

Estaba en Oxford Street. No tenía ni puñetera idea de dónde podría estar la tienda de discos. Estuve dando unas cuantas vueltas cuando la encontré. Era extraña, tenía el plátano del primer disco de la Velvet dibujado por muchos lados. Y en el escaparate habia buenos discos. Me senté a esperar a Dave mientras me fumaba un cigarrillo. Un cuarto de hora. Veinte minutos. Media hora. Llegó media hora tarde. Y yo también, con lo cual si hubiera sido puntual, Dave habría llegado una hora entera tarde.


-Puntualidad inglesa. Tú de eso no tienes, creo.


-Lo siento, de verdad, es que...


-Bah, no te excuses -me levanté y le cogí la mano-. ¿A donde vamos, morritos?


Sonrió.


-A donde sea.


Y estuvimos dando un paseo por Oxford, ignorando el problema de mis gafas rotas. En realidad era una excusa para quedar conmigo, y yo lo sabía. Apoyé mi cabeza en su hombro mientras le decía que me gusta mucho Londres. Andamos, entramos en alguna que otra tienda, no compramos nada (no hay pasta), y nos metimos en un restaurante a cenar.




-Vaya, Dave, qué romántico.


-Es que yo soy muy romántico.


-Aham...


No me gustaban esas ñoñerías, no me gustaban las cenas en restaurantes tan pijos. Lo que me extrañó es que sin tener dinero ninguno de los dos, nos pidiésemos platos caros. Estábamos en una mesa un poco escondida.


Cuando terminamos de comer, me dijo "Ahora nos levantamos como si hubiéramos pagado la cuenta, y hacemos un sinpa". Eso ya me gustaba más.


Total, que me levanté, se levantó, miramos de reojo a los camareros, uno se quedó mirando y nosotros pasamos del tema. Nos fuimos yendo hacia la puerta y se escuchó "¡Eh! ¡Ellos dos no han pagado!". Entonces, Dave me miró con cara como de pánico.


-¡CORRE, LAYLA! -me gritó.


Y salimos corriendo de allí, no paramos de correr hasta que terminamos en una calle que no conocíamos. Nos metimos en una estación de Metro y allí nos orientamos mejor. Lo llevé a Candem. Entramos en el asqueroso bar en el que trabajaba, ya que hoy libraba, y estuvimos bebiendo un rato. Después fuimos a mi piso. Entramos, se oían ruidos, los ignoré, abrí la puerta, y Dave y yo empezamos a besarnos. Entonces, cuando íbamos a entrar en el dormitorio, vi que dentro ya habia alguien. Margarett y Roger. Fue un momento incómodo, la verdad, nos quedamos los cuatro mirándonos entre nosotros.


-¡¿David?! -dijo Roger, que estaba encima de Margarett, sorprendido, al igual que ella.


David quitó su mano de mi culo y me dijo que nos fueramos. Era la mejor opción. Nos largamos a su casa, y la noche continuó como debía continuar, ya sabéis.


Al día siguiente, Dave estaba durmiendo al lado mia cuando me desperté. Lo de siempre, me vestí y me largué sin hacer ruido.